La natación es una práctica deportiva que se suele aprender desde pequeños. Sin embargo, por falta de entrenamiento constante o miedo, no todas las personas saben nadar. Así que, si quieres mejorar tu técnica o si te has preguntado cómo aprender a nadar en una etapa adulta, te decimos algunas claves para lograrlo.
Puedes convertirte en todo un profesional con nuestro curso de entrenador de natación.
Índice de contenidos
¿Cómo aprender a nadar rápido y fácil?
Como en cualquier otra práctica deportiva, para aprender a nadar hay que ser constante, cumplir con todo el entrenamiento y soltar los miedos. Realmente, realizar natación aporta grandes beneficios, además de que ayuda a sentirte seguro en el agua.
Si eres principiante, te recomendamos iniciar en aguas que no sean de mucha corriente, como las piscinas. También, lo mejor es que aprendas en una profundidad en la que sientas seguridad, en un clima agradable y que el agua no esté muy fría. A continuación, te decimos otras recomendaciones.
No te pierdas:
¿Qué es lo primero que hay que hacer para aprender a nadar?
Si te preguntas cómo aprender a nadar, el primer paso no consiste en dominar una técnica concreta, sino en ganar confianza dentro del agua. Familiarizarse con el medio acuático, perder el miedo y practicar movimientos básicos permite progresar de forma más segura y disfrutar del aprendizaje desde las primeras sesiones. Contar con supervisión profesional y avanzar poco a poco también facilita adquirir una buena técnica.
- Familiarízate con el agua. Dedica tiempo a caminar, moverte y sentirte cómodo/a dentro de la piscina.
- Pierde el medio de forma progresiva. Evita formar situaciones que generen inseguridad y avanza a tu ritmo.
- Practica la flotación. Aprender a mantener el cuerpo a flote es una de las habilidades más importantes.
- Controla la respiración. Coordinar la entrada y salida de aire hará que nades con mayor comodidad.
- Realiza ejercicios sencillos. Los movimientos básicos ayudan a mejorar la coordinación antes de aprender los distintos estilos.
- Busca un entorno seguro. Una piscina con poca profundidad y la ayuda de un instructor favorecen un aprendizaje más eficaz.
Te puede interesar:
5 consejos para aprender a nadar
Aprender a nadar requiere práctica, constancia y paciencia. No es necesario dominar todos los movimientos desde el primer día, ya que cada persona progresa a un ritmo diferente. Lo más importante es afianzar las habilidades básicas antes de pasar a técnicas más complejas. Estos consejos te ayudarán a mejorar tu confianza en el agua y avanzar de forma progresiva.
Aprende a flotar
Todas las personas pueden flotar debido a la menor densidad del cuerpo comparada con la del agua. Sin embargo, hay que saber controlar esta acción. Para ello, debes realizar ejercicios de relajación y dejarte llevar en ellos.
El mejor lugar para aprender a flotar es en una piscina; ahí podrás acostumbrarte y apoyarte en cualquier lado para que tus piernas floten detrás de ti. Después de que domines esta posición, deberás hacerlo sobre tu espalda o estómago, abriendo los brazos rectos para una mayor estabilidad. Para ir fortaleciendo, y no hundirte mientras flotas, puedes realizar pataleos o patadas de braza.
Cómo aprender a nadar en estilo crol
Para aprender este estilo, primero debes empezar con la técnica de perrito. Esta se realiza con la cabeza siempre afuera del agua y las manos por dentro. Ahora bien, la brazada de perrito debes hacerla larga, extendiendo los brazos frente al cuerpo antes de empezar a patalear. Una vez tengas los brazos listos, debes patear constantemente sin que tus pies salgan de la superficie, pero que estén cerca de ella. Una vez hayas dominado los pasos anteriores, realiza el nado del perrito con la cara en el agua y respirando de lado.
Después de practicar este estilo, puedes iniciar el nado de crol. Para ello, intenta dar una brazada hacia atrás flotando con el cuerpo y luego brazadas hacia delante. Conforme das las brazadas, cambia el movimiento de brazos y la respiración.
Controla la respiración
¿Cómo aprender a nadar con una respiración correcta? La clave en la natación es respirar de forma inversa a lo normal. Es decir, inspirar por la boca y soltar el aire por la nariz. La razón de esto es que por la boca entra más aire durante el momento que tienes para respirar.
Cuando se nada, se suele respirar cada 2, 3, 4 o 5 brazadas, según el nivel de natación y el control que se tenga al respirar. Si eres de los que empiezan, te recomendamos que respires cada 2 o 3 brazadas si haces una travesía larga o un nado relajado. Recuerda, no hay que respirar en cada brazada, porque no estás en competencia, ni esperarte más allá de las 5 brazadas.
El estilo de natación crol es el más común para nadar en cualquier lado y de manera relajada. Para ello, lo mejor es que hagas la inspiración de aire por la boca cuando terminas la brazada derecha. Así, si respiras hacia la derecha, tu cabeza y tu cuerpo deben girar como un todo a la derecha hasta que tu cabeza salga del agua y tomes aire con la boca.
Practica de forma constante
La constancia es uno de los factores que más influyen en el aprendizaje de la natación. Realizar sesiones de práctica de manera regular ayuda a mejorar la técnica, aumentar la resistencia y ganar seguridad dentro del agua de forma progresiva.
Mantén una postura corporal adecuada
Una buena alineación del cuerpo reduce la resistencia al avanzar y facilita la ejecución de los movimientos. Intenta mantener el cuerpo lo más horizontal posible y evita tensar en exceso el cuello y los hombros durante el nado.
Aprende con la ayuda de un profesional
Contar con un monitor de natación permite corregir errores desde el principio y aprender la técnica adecuada. Además, recibir indicaciones personalizadas facilita progresar con mayor rapidez y disminuye el riesgo de adquirir malos hábitos al nadar.
Descubre:
Como ves, aprender a nadar no es tan complicado; lo más difícil es soltar el miedo y empezar a soltarte. También debes saber que todo está en dominar la patada y el braceo para mantenerte a flote. Después de esto, solo deberás ganar confianza, practicar mucho y disfrutar del deporte.
