El total body o full body es una manera de entrenar en la que se trabajan todos los músculos al mismo tiempo. En verdad, este tipo de ejercicios es muy efectivo si quieres perder grasa o si quieres ganar resistencia. ¿Quieres saber cómo se hace? A continuación, te lo explicamos.

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¿Qué es el total body?

El total body trata de planificar sesiones donde se fortalece todo el cuerpo, tanto los brazos, como el pecho, la espalda, los glúteos y piernas. Este tipo de rutinas consisten en practicar ejercicios compuestos para tonificar los grupos musculares de manera simultánea. Así, se añaden para complementar los ejercicios aislados que implican el trabajo de una articulación como el curl de bíceps.

En este tipo de ejercicio, en el que se trabajan todos los músculos, es muy importante poner atención a la posición corporal. Esto para evitar lesiones a la hora de ejecutar cada ejercicio. También, toda práctica deportiva necesita un calzado adecuado a la actividad e hidratarse correctamente antes, durante y después de cada sesión.

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¿Cuál es el mejor ejercicio para todo el cuerpo?

Dentro del entrenamiento total body no existe un único ejercicio perfecto, pero sí movimientos que destacan por su capacidad para activar múltiples grupos musculares al mismo tiempo. Ejercicios como las sentadillas, el peso muerto o los burpees son altamente efectivos, ya que implican piernas, core y parte superior del cuerpo en un solo gesto.

La clave está en combinar diferentes ejercicios compuestos dentro de una rutina bien estructurada. De este modo, se consigue un estímulo completo, se mejora la coordinación y se optimiza el rendimiento general del cuerpo, sacando el máximo partido al enfoque total body.

¿Cuántos días a la semana se hacen las rutinas full body?

Las rutinas de full body se recomienda practicarlas de dos a tres veces semanalmente, aunque todo dependerá de la condición física y los objetivos de cada persona. Eso sí, lo mejor es que pasen entre 48/72 horas entre rutinas para permitir la recuperación muscular.

De forma orientativa, la frecuencia puede organizarse del siguiente modo:

  • 2 días a la semana para personas principiantes o con poco tiempo disponible.
  • 3 días a la semana para quienes buscan mejor fuerza, resistencia y composición corporal.
  • 4 días a la semana en caso de que se alternen intensidades y tipos de sesión.

Esta flexibilidad convierte al total body en una opción ideal para mantener la constancia y adaptarse a distintos estilos de vida.

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Beneficios de practicar el full body

Si se realiza una rutina completa y bien establecida, las ventajas y los beneficios serán diversos. ¿Te gustaría saber todo lo que puedes trabajar con esto? Sigue leyendo, te decimos algunos de ellos.

Tonifica todo el cuerpo

Practicar total body incluye todos los grupos musculares, por lo tanto, se hace una sesión más fácil, ya que la carga se reparte. Así, trabajas todo el cuerpo y evitas el sobreentrenamiento de un músculo en específico.

Además, este tipo de entrenamiento favorece un desarrollo muscular equilibrado, mejorando la simetría corporal y la postura. Al implicar grandes grupos musculares en una misma sesión, se optimiza el tiempo de entrenamiento y se logra una tonificación global más efectiva, ideal tanto para principiantes como para personas con experiencias.

Quema extra de calorías con total body

Las rutinas de total body ayudan a quemar una buena cantidad de calorías. Esto no solo se da durante el ejercicio o la rutina de ejercicios, también se pueden quemar calorías después de cada sesión de entrenamiento. Esto es así porque el metabolismo se activa y los músculos se quedan trabajando.

Este efecto, conocido como gasto calórico post-ejercicio, convierte al total body en una opción muy efectiva para quienes buscan mejorar su composición corporal. Además, al combinar fuerza y resistencia, se incrementa el consumo energético total del entrenamiento.

Aumento de músculo

El entrenamiento orientado a ampliar la masa muscular se basa de este sistema total body. Gracias al descanso que se produce entre las sesiones y al tipo de rutina que se practica, los entrenamientos son más intensos. Con esto se obtienen los mejores resultados para trabajar músculos y el cuerpo.

El estímulo frecuente, pero bien distribuido permite una mejor recuperación muscular, favoreciendo la hipertrofia. Esto convierte al total body en un método eficaz para ganar fuerza y masa muscular sin saturar el cuerpo.

Pérdida de grasa

Si tu objetivo es reducir la grasa, este entrenamiento puede ser la solución, ya que se adapta a tus necesidades. Para ello puedes hacer sesiones tanto de carga como cardiovasculares, una combinación fundamental para tonificar y reducir el tejido adiposo.

La versatilidad del total body permite ajustar la intensidad y el volumen del entrenamiento, facilitando la pérdida de grasa de forma progresiva y sostenible, sin comprometer la masa muscular.